Nuestro logo: afecto y respeto por nuestras antecesoras

Por María Olimpia Wollstonecraft (@MaraOlimpiaWal1)

1908. La sufragista irlandesa Mary Maloney, integrante de la Liga de Liberación de las Mujeres (Women’s Freedom League, en inglés), había estado siguiendo, durante una semana, a Winston Churchill en cada uno de sus actos políticos en Dundee. Cada vez que él intentaba hablar, Maloney tocaba una gran campana enmudeciendo el discurso de Churchill. Esta acción había sido la respuesta de la sufragista Maloney a las insolencias que expresó Churchill contra el movimiento sufragista a quienes relacionaba con la borrachera y el alboroto tabernero. El objetivo de Maloney era que Churchill pidiera disculpas a las mujeres. Antes de cada intervención de Churchill, Maloney avisaba que si éste no se disculpaba, ella no le dejaría hablar. Como Churchill no rectificaba sus palabras, Maloney hacía tronar la campana. Esta contienda se resolvió en la reunión con los trabajadores del gas. Churchill estaba subido en un banco. Maloney trepó a una pila de cajas. Maloney le exigió disculpas. Churchill permaneció en silencio. La multitud estalló en gritos de protesta. El gerente de la compañía, partidario del Gobierno, gritó “levanten la mano a todos aquellos que quieran escuchar al Sr. Churchill” y unas pocas docenas de manos se levantaron. Maloney exclamó “ahora, camaradas, ¿quién quiere escucharme a mi?” y una multitud alzó su mano. Maloney había ganado la disputa para todas las mujeres. A partir de entonces, sería conocida como “La Bella Maloney” (Pankhurst, 1911/2015: 228).

Mary Maloney interrumpe Churchill, 6 de mayo de 1908 (Archivos de la ciudad de Dundee) (Fuente: Womens Suffrage Scotland)
Mary Maloney con la campana, en detalle.

Los colores morado, blanco y verde fueron elegidos por la Unión Social y Política de Mujeres (Women’s Social and Political Union, W.S.P.U por sus siglas en inglés) como parte de la organización de la marcha del 21 de Junio de 1908 en Hyde Park. La reunión más numerosa que había tenido lugar en Hyde Park había logrado congregar a 72 mil personas. El reto era superar esa cantidad. Durante meses, las mujeres de la W.S.P.U. trabajaron de manera incansable y los diez días anteriores a la gran fecha, las mujeres organizaron reuniones, informaron puerta a puerta, repartieron panfletos, realizaron pintadas con tiza en las aceras, y se reunieron con los obreros de ferrocarriles para repartir billetes de tren con los colores morado, blanco y verde. El 21 de junio de 1908, un cuarto de millón de personas, hombres y mujeres, se encontraron en Hyde Park para exigir el voto para las mujeres. A las cinco de la tarde, hicieron sonar la corneta y al grito de “¡Uno, dos, tres!”, la multitud allí reunida exclamó tres veces “¡Voto para las mujeres!” y “luego esa gran y maravillosa reunión comenzó a dispersarse lentamente” (Pankhurst, 1911/2015: 247).

Una sección de la gran reunión de “Votos para las mujeres” en Hyde Park el 21 de junio de 1908. (Fuente: Pankhurst, Sylvia. (2015). The suffragette: the history of the women’s militant suffrage movement. New York: Dover Publications, Inc. (Trabajo original publicado en 1911).

El movimiento sufragista fue el primer movimiento de liberación de las mujeres del que tenemos constancia que logró internacionalizarse. Aún nos falta por saber mucho de lo que sucedió en otros países, pero sabemos que la tenacidad; los sacrificios; las traiciones; los dolores; y las alianzas, argumentaciones y acciones políticas que tejieron mujeres de todos los países, de todos los colores, de todas las clases sociales, de todas las ideologías, dio sus frutos. En 1893, las mujeres de Nueva Zelanda fueron las primeras en conquistar el voto para expresar su opinión política en las elecciones parlamentarias. Las siguientes conquistas se sucedieron en cascada: Finlandia en 1906; Dinamarca e Islandia en 1915; Alemania, Austria, Canadá, Polonia y Reino Unido en 1918 (aunque el Reino Unido con discriminaciones y fue en 1928 que las mujeres conquistaron el voto universal incondicional); Rusia en 1917; Estados Unidos de América en 1920; Sudáfrica en 1930; España en 1931 (aunque, nunca se celebraron elecciones y las mujeres solo pudieron participar en 1926 en “una especie de plebiscito que sólo buscaba reforzar políticamente la figura del dictador” Primo de Rivera (Moreno, 2015; Sola, 2018)); Brasil en 1932; Turquía y Cuba en 1934; Francia en 1944; Japón en 1945; México en 1953; Suiza en 1971; Omán en 1994 (aunque, conquistaron el sufragio universal en 2003); Arabia Saudita en 2015; y aún falta lo que falta porque la agenda feminista está abierta por diferentes páginas en cada rincón del planeta Tierra.

Nosotras, en Vanguardia Feminista, nos reconocemos herederas de estas maravillosas e impactantes prácticas políticas y de su espíritu luchador y activista que las distinguía pos la acción directa, que quedaron relatadas por la también sufragista Sylvia Pankhurst en The suffragette: the history of the women’s militant suffrage movement (Pankhurst, 1911/2015). En honor a esta tradición política, hemos diseñado nuestro logo con los colores morado, blanco y verde y hemos incluido la campana como símbolo de la insistencia pacífica para obtener justicia, respeto y solidaridad para con la lucha por la liberación de la mitad de la humanidad que somos las mujeres. Desde la publicación en 1791 de la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana de Olympe de Gouges, millones de mujeres, y algunos hombres, luchamos como ciudadanas del mundo para ganar nuestra libertad. Guardaremos esas puertas, denunciaremos la suplantación de nuestra agenda y de nuestra tradición política, y exigiremos “hechos no palabras” para que todas las mujeres, incluso las que aún hoy no tienen ni la consideración de personas y las mujeres que están por venir, podamos “atrevernos a vivir en libertad”.

Referencias:

Moreno Galilea, Diego. (2015). La Asamblea Nacional: un primer intento de participación femenina en
la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930). En Manuel Cabrera Espinosa y Juan Antonio López Cordero (eds.), VII Congreso virtual sobre historia de las mujeres. Disponible en https://www.revistacodice.es/publi_virtuales/vii_congreso_mujeres/comunicaciones/34_MORENOGALILEA.pdf

Pankhurst, Sylvia. (2015). The suffragette: the history of the women’s militant suffrage movement. New York: Dover Publications, Inc. (Trabajo original publicado en 1911).

Sola Campo, Uxue. (2018). El acceso de la mujer española al sufragio a través de las Constituciones Españolas (Tesis de grado). Universidad de Salamanca, España. Disponible en https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/139175/TG_SolaCampo_Acceso.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s